Las humedades en el hogar son una de las principales fuentes de quejas y reclamaciones a las aseguradoras en España. Según el último informe de UNESPA, las goteras y filtraciones representan cerca del 38% de los siniestros de hogar declarados, y el tiempo medio de atención pericial se sitúa en 7 días hábiles. Sin embargo, la cobertura de estos daños no siempre es automática: depende del origen de la humedad, del tipo de póliza contratada y de la correcta tramitación de la reclamación. En este artículo, elaborado por expertos en seguros y peritación, analizamos en profundidad qué cubre el seguro de hogar ante humedades, cuáles son los plazos legales para reclamar, qué examina el perito y cómo maximizar tus posibilidades de indemnización en 2026.
1. Introducción al siniestro de humedades: qué percibe el asegurado
Cuando un asegurado detecta una mancha de humedad en el techo, una pared que se descascara o un suelo que se levanta, lo primero que piensa es en su seguro de hogar. Sin embargo, la realidad es que no todas las humedades están cubiertas. La distinción fundamental que debe conocer el asegurado es entre humedades por filtración accidental (por ejemplo, una tubería rota o una gotera por lluvia) y humedades por falta de mantenimiento o por condensación (como las que aparecen en baños o cocinas por falta de ventilación). Mientras que las primeras suelen estar cubiertas por la mayoría de las pólizas, las segundas están excluidas de forma casi universal. Esta diferencia, que parece sencilla, genera la mayoría de los conflictos entre aseguradoras y clientes. En 2026, con la actualización de las condiciones generales de las principales compañías, se espera una mayor precisión en la redacción de las cláusulas, pero también un endurecimiento en la interpretación de las exclusiones. Por ello, es esencial que el asegurado conozca sus derechos y obligaciones antes de presentar una reclamación.
La percepción del asegurado medio en España es que el seguro de hogar es un paraguas que cubre cualquier imprevisto. Esta idea, fomentada por la publicidad, choca con la realidad de las condiciones particulares de cada póliza. Por ejemplo, una póliza básica puede cubrir daños por agua solo si se produce una rotura de tubería, pero no si la humedad proviene de una filtración a través de la fachada por falta de impermeabilización. Además, los plazos de reclamación son un punto crítico: la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro establece un plazo de prescripción de dos años para reclamar, pero muchas pólizas exigen que el siniestro se comunique en un plazo máximo de 7 días desde su conocimiento. En la práctica, los tribunales han matizado estos plazos, pero es fundamental actuar con rapidez y documentar todo.
2. Marco legal y reglamento de seguros: la Ley 50/1980 aplicada a las humedades
La normativa que regula los contratos de seguro en España es la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. Esta ley establece los derechos y obligaciones de las partes, así como los procedimientos para la valoración de daños y el pago de indemnizaciones. En el caso de las humedades, hay varios artículos que resultan especialmente relevantes:
- Artículo 18: Pago de la indemnización mínimaEste artículo establece que, en caso de siniestro, el asegurador debe pagar la indemnización en un plazo máximo de 40 días desde la recepción de la declaración de daños. Si no se paga en ese plazo, la aseguradora incurre en intereses de demora. En la práctica, para las humedades, este plazo se aplica una vez que el perito ha emitido su informe y la compañía ha aceptado la cobertura. Si la aseguradora se retrasa, el asegurado puede reclamar los intereses legales.
- Artículo 38: Nombramiento de peritosEste artículo regula el procedimiento de peritación. Establece que cada parte (asegurado y aseguradora) puede nombrar un perito, y si no hay acuerdo, se nombra un tercer perito. En el caso de humedades, el perito de la aseguradora es el que determina el origen del daño y su valoración. Si el asegurado no está de acuerdo con el informe, puede solicitar un perito de su parte, pero debe asumir su coste. Este artículo es clave para impugnar una valoración insuficiente.
Además, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) puede ser relevante si la vivienda está alquilada. En estos casos, la responsabilidad de la reparación de las humedades estructurales recae en el propietario, mientras que las humedades por uso indebido son responsabilidad del inquilino. El seguro de hogar del propietario puede cubrir los daños, pero el inquilino debe comunicar el siniestro al propietario de inmediato. En cualquier caso, la reclamación a la aseguradora debe realizarse en los plazos establecidos en la póliza, que suelen ser de 7 días desde el conocimiento del siniestro, aunque la ley permite un plazo mayor si se justifica el retraso.
3. Qué examina el perito: criterios técnicos de aceptación
Cuando se declara un siniestro de humedades, la aseguradora envía a un perito para inspeccionar el daño. Este profesional tiene la misión de determinar el origen de la humedad y si está cubierta por la póliza. Su informe es determinante para la aceptación o rechazo de la reclamación. A continuación, detallamos los puntos clave que el perito examina:
3.1. Origen de la filtración
El perito inspecciona la zona afectada y busca el punto de entrada del agua. Si la humedad proviene de una tubería rota, de una junta de silicona deteriorada en una bañera o de una fuga en el tejado, es probable que la cobertura se active. Sin embargo, si la humedad se debe a una falta de impermeabilización en la fachada, a una grieta por asentamiento del edificio o a la condensación, el perito considerará que es un problema de mantenimiento y lo excluirá. En este sentido, es crucial que el asegurado pueda aportar pruebas de que la humedad es repentina e imprevisible, como una factura de reparación de la tubería o fotografías del estado previo.
3.2. Daños eléctricos asociados
En muchas ocasiones, las humedades provocan daños eléctricos, como cortocircuitos o averías en electrodomésticos. El perito debe determinar si estos daños son consecuencia directa de la filtración de agua. Si es así, estarán cubiertos dentro de la garantía de daños por agua. Sin embargo, si el daño eléctrico se debe a una sobretensión de la red eléctrica, la cobertura puede ser diferente. Por ejemplo, una póliza puede incluir la cobertura de daños eléctricos por sobretensión, pero con un límite de indemnización. El perito examinará si el origen del daño es el agua o la corriente eléctrica, y aplicará la cobertura correspondiente.
3.3. Estado de mantenimiento de la vivienda
Uno de los criterios más importantes es el estado de conservación de la vivienda. Si el perito observa signos de falta de mantenimiento, como juntas de silicona en mal estado, grietas antiguas o humedades crónicas, es muy probable que rechace la reclamación por considerar que el daño es preexistente o por falta de mantenimiento. Las aseguradoras suelen incluir en sus condiciones generales una cláusula que excluye los daños por desgaste, falta de mantenimiento o vicios constructivos. Por lo tanto, es fundamental que el asegurado mantenga su vivienda en buen estado y pueda demostrarlo con facturas de reparaciones anteriores.
4. Exclusiones comunes y glosario de letra pequeña
Además de la falta de mantenimiento, existen otras exclusiones que debes conocer para evitar sorpresas desagradables. A continuación, desglosamos las más habituales en las pólizas de hogar en España:
1Humedades por condensación
La condensación se produce por la falta de ventilación en baños, cocinas o dormitorios. No es un daño accidental, sino un problema de uso y mantenimiento. Las aseguradoras lo excluyen de forma sistemática, aunque algunas ofrecen una cobertura opcional de daños estéticos por condensación con un límite bajo.
2Filtraciones por falta de impermeabilización
Si la humedad entra a través de la fachada, el sótano o la cubierta por falta de impermeabilización, se considera un vicio constructivo o falta de mantenimiento. Está excluido, salvo que la póliza incluya una cobertura específica de daños por agua de lluvia, que suele ser limitada.
3Daños preexistentes
Si la humedad existía antes de la contratación de la póliza, no está cubierta. Las aseguradoras pueden solicitar una declaración de estado de la vivienda al contratar, y si se detecta una humedad previa, pueden rechazar el siniestro o incluso anular la póliza.
4Daños por vicios constructivos
Los defectos de construcción, como grietas en muros o mal sellado de ventanas, están excluidos. La responsabilidad recae en el promotor o constructor, y el seguro de hogar no cubre estos problemas. Solo si el vicio constructivo provoca una rotura de tubería, el daño resultante podría estar cubierto.
Además, es importante revisar el glosario de la póliza para entender términos como 'daño estético', 'depreciación' o 'regla proporcional'. La depreciación es la reducción del valor de los bienes dañados por su antigüedad, y se aplica en la indemnización. La regla proporcional se aplica cuando el capital asegurado es inferior al valor real de los bienes, reduciendo la indemnización en la misma proporción. Estos conceptos pueden reducir significativamente la cantidad final que recibes.
5. Caso de estudio de siniestro real en España
Para ilustrar cómo se tramita una reclamación por humedades, presentamos un caso basado en nuestra experiencia pericial. Aunque los datos son ficticios, reflejan situaciones reales que hemos encontrado en nuestro trabajo.
Siniestro Nº SH-2026/4921
- Fecha de ocurrencia: 15 de enero de 2026
- Aseguradora: Mapfre
- Tipo de póliza: Hogar Plus (con cobertura de daños por agua)
- Descripción del siniestro: El asegurado detectó una mancha de humedad en el techo del salón y una bajada de presión en el circuito de calefacción. Al revisar, encontró una fuga en una tubería empotrada en el suelo del piso superior.
- Peritación: El perito de Mapfre acudió a los 5 días hábiles. Confirmó que la fuga era accidental y estaba cubierta. Sin embargo, detectó que la tubería tenía signos de corrosión por antigüedad (la vivienda tenía 25 años), pero no consideró que fuera falta de mantenimiento, sino un desgaste natural. Aplicó una depreciación del 30% a la tubería y del 15% a los daños estéticos.
- Importe presupuestado: 4.200 € (reparación de la tubería, secado, pintura y reposición de un parqué dañado).
- Indemnización final: 3.570 € (después de aplicar la depreciación). El asegurado aceptó el pago, aunque consideró que la depreciación era excesiva. Si hubiera reclamado, podría haber solicitado un perito de su parte, pero el coste (300-500 €) no habría compensado la diferencia.
Este caso muestra la importancia de revisar la aplicación de la depreciación y de negociar con la aseguradora. En muchas ocasiones, las compañías aplican depreciaciones de forma automática, pero se pueden rebatir si se aportan facturas de mantenimiento reciente o si se demuestra que el bien no estaba en mal estado. Además, es fundamental conservar todos los documentos y comunicaciones con la aseguradora.
6. Preguntas frecuentes sobre la cobertura de humedades
¿Qué se considera una humedad cubierta por el seguro?
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar un siniestro de humedades?
¿Qué hago si la aseguradora rechaza mi reclamación por humedades?
¿La cobertura de humedades incluye los daños estéticos?
7. Recomendación final y consejos del perito
En resumen, las humedades son un siniestro complejo que requiere un conocimiento profundo de la póliza y de la normativa. Si sigues estas recomendaciones, aumentarás tus posibilidades de obtener una indemnización justa. Ante cualquier duda, no dudes en consultar con un profesional del sector.

